Iluminación LED en el hogar

Lámparas de LED en el hogar
De poquito a poco pero de manera muy constante, las lámparas LED se están convirtiendo en las nuevas estrellas en el hogar, siempre que se trata de luz e iluminación.
Desde hace más de cien años el medio de iluminación estándar en los hogares privados era la bombilla. Por su mala eficacia energética, en el año 2009 la UE dictó con el Reglamento (CE) nº 244/2009 un grado de eficiencia mínima para medios de iluminación, lo que significó prácticamente la prohibición o más bien dicho la terminación de la bombilla de toda la vida. Hasta que hay personas que hablan de la “prohibición de las bombillas”. A causa del reglamento citado se recomendó a los comercio el cambio a las lámparas de bajo consumo, hecho que no gustó a todos los consumidores, ya que la lámpara de bajo consumo hace tiempo tiene un problema de reputación. Contiene, aunque en cantidades reducidas, mercurio, aparte de tener la fama de producir una luz fría y poco acogedora. Es aspecto de la luz fría mientras tanto ya cambió y parece que la lámpara LED tiene el potencial suficiente de sustituir las lámparas de bajo consumo y de halógeno. Tiene una eficacia energética imbatible, que por regla general es mucho mejor que en caso de una lámpara de bajo consumo, y moviéndose entretanto también en unos segmentos de precio asequible para todo el mundo.
Pero parece que en el momento de la compra hay que tener algunos detalles en cuenta que antes no eran necesarias. La compra de una bombilla era sencilla, ya que en el embalaje se encontró impresa la correspondiente indicación de los vatios. Esto era todo. En el caso de las lámparas LED el asunto resulta algo más complejo, pero al final tampoco complicado.
Hace algún tiempo se tiene que indicar la potencia lumínica en lumen. Por regla general hay que tener en cuenta que una bombilla corriente de 60 vatios tiene una eficacia luminosa aproximada de 600 lúmenes. Por esto ahora es posible comparar más fácilmente los distintos tipos de lámparas como por ejemplo de halógeno, bajo consumo o LED. Además, el ángulo sólido indica que superficie se puede iluminar mediante la lámpara de LED a una distancia de un metro. La temperatura de color se mide en kelvin (K). La bombilla de toda la vida solía tener una temperatura de color de 2.800 K, lo que corresponde a una luz blanca.
Si no se trabaja por ejemplo como técnico en una orquestra y tiene que llevar la luz a los puentes que es a través de “conectores de iluminación“, en los hogares normales no hay que considerar nada. Es recomendable simplemente sustituir las bombillas por lámparas LED, aprovechándose del bajo consumo de energía, de la generación de calor mínima – y no tienen mercurio como las lámparas de bajo consumo.

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